Potencia contratada
Se paga por cada kW contratado. Comprobamos si la potencia que figura en tu contrato se parece a la que usas de verdad, y si sobra o falta.
Revisamos la potencia, la energía reactiva y el contrato de cada punto de suministro de tu negocio, y negociamos con las comercializadoras. Estudio gratuito y sin compromiso.
Cuando la luz es un gasto fijo de tu negocio, cada euro que baja se queda en la caja. Esta página es para ti si encajas en alguno de estos casos:
Estudiamos cada punto por separado, porque cada uno tiene su propio contrato y su propio uso. Con tus facturas delante, revisamos esto:
Se paga por cada kW contratado. Comprobamos si la potencia que figura en tu contrato se parece a la que usas de verdad, y si sobra o falta.
Si tu factura lleva recargo por reactiva, miramos de dónde viene y si compensarla con una batería de condensadores tiene sentido en tu caso.
Los suministros de empresa tienen varios periodos con precios distintos. Miramos en cuáles concentras el consumo.
Te explicamos qué supone cada modalidad y cuál encaja mejor con tu perfil y con la variación que puedes asumir.
Fecha de vencimiento, renovación automática, permanencias y penalizaciones. Todo queda a la vista antes de proponerte nada.
Negociamos directamente con las comercializadoras precios que no aparecen en su web.
Muy poco, y casi todo lo tienes en la factura:
Si no tienes algo, no pasa nada: empezamos con lo que haya y lo completamos por el camino.
Cada punto de suministro suele tener su propio contrato, con su potencia, su tarifa y su fecha de vencimiento, y es fácil que no coincidan. Es habitual que nadie tenga a la vista cuándo vence cada uno.
Los ordenamos en un único calendario, los estudiamos uno a uno y te proponemos qué cambiar y cuándo. No hace falta cambiarlos todos a la vez ni pasarlos todos a la misma comercializadora si no conviene.
Rellenas el formulario o nos llamas, y nos dices qué suministros tiene tu negocio.
Con tus facturas, calculamos lo que pagas hoy, lo que pagarías y de dónde sale la diferencia, con permanencias y penalizaciones incluidas.
Te enseñamos el estudio completo. Si no te interesa, no cambias nada y no pasa nada.
Si decides cambiar, nos encargamos de los trámites, sin cortes de suministro. Guardamos la fecha de vencimiento y te avisamos antes de que llegue.
Somos independientes: no tenemos tarifa propia ni vendemos nuestra energía. Cobramos una comisión de la comercializadora cuando se firma un contrato, y es la misma con todas: por eso no tenemos motivos para recomendarte una en particular. Si tu tarifa actual es la mejor, te lo decimos y no cambias nada.
Es la potencia máxima que tu contrato te permite usar a la vez, y se paga por cada kW contratado, la uses o no. Si contratas de más, pagas de más; si te quedas corto, según el tipo de contador puedes tener recargos por exceso o cortes del limitador. Por eso la revisamos con tu consumo real antes de tocar nada.
Es la energía que consumen motores, compresores, climatización y otros equipos para funcionar, y que no se aprovecha como trabajo útil. Si supera un límite respecto a la energía activa, la factura incluye un recargo, que aparece como una línea propia. Si no la ves en tus facturas, probablemente no te afecta.
Depende de tu consumo y de cuánta variación puedas asumir. Con precio fijo sabes lo que pagas por cada kWh durante todo el contrato. Con precio indexado sigues el mercado: puedes pagar menos cuando baja y más cuando sube. Te explicamos las dos opciones con tus números y decides tú.
Sí. Cada punto de suministro tiene su propio contrato, así que se puede revisar y cambiar por separado. Podemos empezar por los que antes vencen o por los que más consumen, y dejar el resto para cuando toque.
No. El cambio de comercializadora es un trámite administrativo: la instalación, el contador y la distribuidora son los mismos. Un día pagas a una compañía y al siguiente a otra, sin que en tu local o tu negocio se note nada.
Nada. Ni el estudio ni la gestión del cambio. Cobramos una comisión de la comercializadora cuando se firma un contrato, y es la misma con todas: por eso no tenemos motivos para recomendarte una en particular.
Cuéntanos qué suministros tiene tu negocio y empezamos por el que más pese. Déjanos tus datos y te llamamos para hacerlo. Si tienes la factura a mano, mejor: podremos darte la cifra exacta en la primera llamada.
Cada situación tiene sus cosas. Aquí está lo que miramos en las demás, y la portada con el resumen de todo.